• Antonieta Treviño

Jornada laboral: equilibrio entre rendimiento y felicidad


A lo largo de la historia, la jornada laboral ha sufrido diversos cambios con la intención de mejorar el rendimiento de los empleados y provocar así un efecto positivo en los resultados financieros de las compañías. Una mirada superficial a nuestro sistema de trabajo nos diría que con una jornada laboral más larga los resultados mejorarían; pero la realidad es que como seres humanos existen factores que afectan nuestro desempeño más allá del tiempo invertido en una actividad. Las investigaciones recientes han centrado sus esfuerzos en encontrar el balance para la eficiencia, y los resultados ya están siendo aplicados en algunas compañías alrededor del mundo.


4 días, 10 horas

Una de las opciones que se plantean es aumentar 2 horas la jornada diaria para reducir 2 días la jornada semanal. Según publica la revista electrónica especializada Scientific American, esta práctica ha dado buenos resultados en el estado de Utah, en donde los involucrados redujeron considerablemente los gastos por cuentas de servicios y mantuvieron el mismo rendimiento y calidad en los trabajos. Además, tener tres días libres a la semana ayuda a que los trabajadores recarguen energías, dispersen sus cabezas y vuelvan animados al trabajo.


6 horas diarias

Otra de las prácticas que está generando opiniones diversas es la que se está llevando a cabo en Suecia, donde la jornada laboral es de 6 horas al día, 5 días a la semana. Pero esta iniciativa no es nueva. La empresa japonesa Toyota realiza esta práctica en su fábrica de Suecia desde hace más de 13 años, y como resultado ha obtenido un crecimiento del 25%.


3 días, 11 horas

El empresario multimillonario Carlos Slim ha expuesto en reiteradas ocasiones su idea de modificar la jornada laboral a 11 horas diarias durante 3 días a la semana. Dentro de los cambios que propone también establece que la edad de retiro de los trabajadores aumentaría a los 75 años, lo que, según su criterio, no sería un problema tomando en cuenta que 4 días a la semana el empleado no trabajaría.


Conforme avance el tiempo habrá ideas que tomen fuerzas y otras que pierdan adeptos. Lo interesante de conocer estos puntos es poder tomarlos en cuenta a la hora de elegir un trabajo. Ciertamente, cuando se ama lo que se hace, el trabajo cuesta menos; pero no deja de ser una satisfacción contar con más tiempo para disfrutar otro tipo de actividades que también nos hacen felices. Recuerda, antes de elegir en dónde quieres desarrollarte profesionalmente, toma en cuenta todos los factores que influyen en tu felicidad.


¡Hasta la próxima!